Sitios Turísticos de interés: Santa Maria de Ipire

Francisca "Pancha" Duarte
El Ánima del Taguapire reina en el verdor del llano y en la ciudad también


por Luis Raúl Montell

Serán hoy, aproximadamente siete años, cuando un buen compañero se me acercó y entregándome una colorida estampa me dijo: "Como me he dado cuenta de que Usted es un hombre de bien, le voy a entregar esta estampita para que con fe se encomiende a ella". Incrédulo, en aspectos religiosos, la tome dándole las gracias y la introduje en mi cartera entre tarjetas y carnets.

Pasaron varios meses sin que me acordara de la mencionada estampa, hasta que tropecé con ella y pude observar por una de sus caras el rostro de una angelical mujer y por la otra unas palabras que dicen:

ORACIÓN A FRANCISCA DUARTE ANIMA DE TAGUAPIRE

Tu que moriste al pie de un Taguapire y
Cumpliste muchos milagros, yo te pido, y
Te imploro que me resuelvas y así estar mi
alma en paz espiritual y materialmente.
Yo espero tu gracia y tu iluminación para
seguir en este mundo de tortura, concédeme
la gracia. (Aquí se pide la gracia, y se reza
un Padre Nuestro y un Ave Maria).


En esos días venía confrontando algunos problemas financieros, lo que desde luego me intranquilizaba, pero no desmayaba y con la misma voluntad y entereza los afrontaba. Habiendo tenido la estampa en mis manos me dije: ¿Por qué no le pides con fe a esta Anima del Taguapire?, ¿Es posible que mi capacidad y tezón con un poco de su apoyo ayuden?, y así fue sin disminuir mi disposición e interés en mis asuntos profesionales, pero con la fe puesta en Francisca Duarte, se me aclaro el panorama.

Dos meses después se me presento una situación financiera interesante, la cual conduje en forma acuciosa, pero además me comprometí con "Panchita" en que si todo salía bien, iría a visitarla a su santuario.

Bueno resultó positivo y sin que nada me detuviera averigüé más o menos donde quedaba Santa Maria de Ipire y tomé carretera hacía allá a horas tempraneras. Por lo personalista que había resultado todo, y aunque hubieran asuntos económicos, no quería mezclar a nadie en esto tan especial y espiritual. Tomé la moderna Autopista Regional del Centro y me salí en La Encrucijada (Cagua), la que es una connotada zona industrial, para continuar hacía Villa de Cura yendo al encuentro de los emblemáticos Morros de San Juan, que se erigen muy próximos a los linderos de los Estados Guarico y Aragua. Entro brevemente en la capital guariqueña que mantiene su status conservador, a pesar de contar con nuevas edificaciones y hoteles turísticos.

Continúo por la serpenteante y arbolada carretera hasta llegar a Dos Caminos, en donde se pueden adquirir productos queseros naturales. En esta Y a la derecha iría hacía Calabozo y a la izquierda hacía Valle de La Pascua, de acuerdo a mis informantes debía coger la carretera hacía la izquierda. Este es un viaje largo, pero muy agradable por los cambios geográficos que se pueden observar, de cerros y colinas hacía las sabanas y llanos, de unos tintes verdes a otros.

Más adelante conseguimos a El Sombrero y Chaguaramas, dos reconocidas poblaciones llaneras, antes de entrar a la muy comercial Valle de La Pascua, en el centro del Guarico, sitio de encuentro de ganaderos y llaneros de la zona, para entretenimiento o adquisición de variados bienes de consumo, o de parada turística ya que posee modernos hoteles.

Continué ya que mi destino era Santa Maria de Ipire, faltaba hora y media de recorrido, a medida que me acercaba la concentración que tenía en Francisca Duarte se acrecentaba, estaba realmente emocionado, parecía mentira que por fin iba a conocer a Mi Querida Santa o a estar más cerca de ella.

Todas estas inmensas cantidades de tierra, a los lados de la carretera, se encuentran sin un debido proceso de aprovechamiento, salvo escasas excepciones. Pasé unos tres kilómetros el poblado de Santa Maria de Ipire y pude observar avisos que anunciaban el Santuario, parecía que llegaba al Coney Island de la felicidad que me embargaba. Hay un dicho muy criollo que dice: "La Fe Mueve Montañas", y eso era lo que me estaba ocurriendo que la Fe que manifestaba a "Panchita" era indescriptible, ni yo mismo lo sabría explicar.

Allí estaba, por fin, ante ella.

Esa noche me quede en Santa Maria de Ipire en un pequeño pero agradable hospedaje, El Centro, en donde aún continuaba mi emoción ante todo lo que me ocurría y hasta tuve un encuentro inarrable con Mi Panchita, en momentos que trataba de conciliar sueño.

Al día siguiente, domingo, regrese al Santuario y después de tener mis oraciones con ella emprendí el viaje de vuelta.

A partir de ese momento, por la Fe, por el sentimiento que embarga, por la necesidad de creer en alguien, por ser ella mi protectora, comencé a visitarla asiduamente y en cada una de mis casas y apartamentos coloque una imagen de ella.

La amistad y mi Fe con Pancha Duarte han sido tal de que la llamo: "Mi Querida Reina, Mi Querida, Santa, Mi Querida Madre, Mi Gran Amor...", en mis oraciones o cuando converso con ella.

Con autorización municipal en la Plaza de El Salado, en la vía que conduce de Porlamar a Playa El Agua Isla de Margarita), tenemos un altar el cual es muy visitado por vecinos y turistas.

Para aquellas personas que buscan un encuentro con su espiritualidad y además deseen conocer áreas naturalmente bellísimas de Venezuela los invito al sur de Valle de La Pascua, a Santa Maria de Ipire.

Su presencia aquí, en esta web de jazz latino, es un triunfo manifiesto del alimento espiritual en que nos envuelve la divina música, siendo ella, nuestra "Panchita", un apoyo en nuestro crecimiento.


s u b i r     


Jazz Caribe ® Todos los derechos reservados. Caracas, Venezuela 2002-2008. Producido por: Seventeen Design