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Texto y Fotos: Luis Raúl Montell
El encuentro con el compatriota Gerardo Rosales en Bonaire fue magnifico más cuando sus actuaciones (las pueden ver en El Diario de Caracas y en ésta web) deslumbraron no solo a todos los presentes en el Bonaire Plaza Resort, sino a los que seguían la transmisión radial del Festival en la vecina Isla.
A los días siguientes estaría en Caracas Rosales. Todo estaba listo para que el criollísimo conguero demostrara porque se le considera uno de los mejores músicos, arreglista, compositor y líder de banda de las ultimas dos décadas.
El Centro de Arte La Estancia (PDVSA) y el pueblo le darían una acogida a Rosales que muy difícilmente se nos olvide. Con el jardín de La Estancia más florido y verde que de costumbre, como si supiera lo que venia y la gente llegaba por donde quiera, grupos de amigos y familias se dieron cita allí para disfrutar del acogedor lugar con la sabrosura del jazz latino.
A las 11:00 a.m. estaba pautada la presentación de Rosales, por lo que llegue al hermoso Centro, en Altamira, unos veinte minutos antes, pero aproximándome al sencillo, pero amplio escenario, pude oír ya las congas y voces de dirección: era nada menos que Gerardo Rosales, quien sabiendo que estaban presentes muchos percusionistas y jóvenes estudiantes de música, les dedico un taller improvisado que mereció los mejores elogios.
A Gerardo en este tributo al legendario Mongo Santamaría, lo acompañaban sus colegas del patio: Euro Zambrano (batería y timbal), Javier Cárdenas (piano), Roberto Koch (bajo), Benjamín Brea (saxos y flauta) y Cheo Rodríguez (trompeta).
Dentro de su característica sencillez Rosales presentaba y aupaba a sus compañeros, realmente hemos de destacar la destreza del joven Cárdenas y aun la fuerza de Brea, pero en definitiva todos tuvieron su aporte para que la rumba ardiera, con temas como: Mongomania, Afro Blue, Watermelon Man, Bésame y otros tantos temas que forman parte del CD "Mongomania".
Rosales mostró su habilidad con las tumbadoras, pero su gentilicio se hacia presente con frecuencia para manifestar su orgullo de su venezolanidad e intercambiar fraseos con el publico.
La llegada y presentación del maestro del vibráfono Alfredo Naranjo, asi como la actuación de este fueron muestras de la genialidad de los músicos venezolanos, mejor aun cuando ellos se juntan.
Casi a las dos horas cerró su actuación Gerardo Rosales y todos estos notables músicos bajo la lluvia de aplausos que le brindaban más de 2.500 personas.
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