A propósito de la reciente esperada visita de Chucho Valdés y el Cigala a nuestro medio con la finalidad de que nos interpreten el afamado tema "Lágrimas Negras ... ello nos concitó de inmediato el evocar con reconocimiento, admiración y agradecimiento al cubano inmortal don Miguel Matamoros (1894-1971) (no olvidar que Beny More le debe su llegada a México donde triunfó el "bárbaro del ritmo") quien --a través de la fructuosa raíz y vástago (Chucho) denominado Valdés-- nos pincela en óleo musical nuevamente ... desde el Olimpo clásico del arte musical --siempre intemporal, atemporal y epifánico--, su tema cimero ... ese tema convertido en blasón, insignia y lábaro del arte afrolatinocaribeñoamericano (Luis Delgado Aparicio) cual es el bolero "Lágrimas Negras".
"Lágrimas Negras" no es moneda feble ... es una creación ungida con el sello de los triunfadores, bañada con el agua lustral de los benditos y formada con el amor de la mejor prosapia ... permítasenos hacer una deconstrucción (concepto genial del filósofo francés Jacques Derrida recientemente fallecido) brevísima de esa composición feliz.
"Lágrimas Negras" podría valuarse como un paradigma semiótico intemporal, tiene de arte, de filosofía, de religión y una profunda lección de amor puro en la versión mejor de enjundia, nobleza y flexión humana ... en su primera parte desde el clásico "Aunque Tu..." hasta el conocido "...has muerto todas mis ilusiones", tenemos una lección ágil pero efectiva del existencialismo del mejor Sartre, del mejor Kierkegaard y del mejor Camus gramático.
En el siguiente suspiro, camuflado como recodo composicional ... desde "...en vez de maldecirte con justo encono" hasta el extremo de "...te colmo de bendiciones..." tenemos la amalgama cripto-amorosa disfrazada de poema, donde ubicamos invívito al estoico Séneca, al converso San Agustín, y al atravesado Calderón de la Barca con sus sueños como mundos paralelos, y como no, en ese punto se jalona nítidamente al maestro Sigmund Freud con la mostración de la psique profunda, esquiva, potente y misteriosa de Ana O.
Pero la sabiduría, esencia y cosecha precisa, personal y cultural se manifiesta en pleno subliminalmente en la parte clásica de nuestro bolero inmortal, cuando recita diciendo ... "...Sufro la inmensa pena..." hasta "...tiene lágrimas negras como mi vida...", esa sentida letra tiene un valor poliédrico vistoso e hipnótico, una multivocidad esencial y genética, una polivalencia fértil y actual. Aquí percibimos meridiano al gran maestro Nietzsche en su histórica expresión, enseñanza y demarcación: "¡Dios ha muerto!", asimismo podemos identificar al auténtico Michel Foucault (1926-1984) --quien fuera seguidor del filósofo alemán autor de "Así habló Zaratustra"--, cuando en sus trabajos de arqueólogo del conocimiento desarrolló la famosa expresión nietzschiana proclamando la muerte del hombre.
"Lágrimas Negras" en específico o restrictivamente representan sin temor a equivocarnos, la quintaesencia del sufrimiento irracional, de la tragedia patética, de la impotencia rabiosa, del crispamiento brutal del alma y del cuerpo. "Lágrimas Negras" marcan el preciso y fugaz instante en que Dios desaparece ante el grito desgarrador, potente y salvaje del que se sabe humano, leve y débil. "Lágrimas Negras" representa aquel subterfugio intemporal, inconmensurable y fatal en que Dios muere (Nietzsche) para el amante que sollozante muestra su corazón lacerado, sangrante y exánime al infierno y no al cielo. Y cuando levanta sus ojos al cielo es porque ese hombre está muerto (Foucault) ..."...aunque me cueste morir", eros y tánatos. "Lágrimas Negras" de raza negra??? Más tragedia, mas dolor, más sufrimiento, mas sentimiento .... que duda cabe ... seguirá en pie Nietzsche y Foucault??? Claro que sí ... eros y tánatos al cubo.
"Lágrimas Negras", en la versión del bebe grande de Cuba (Bebo) Dionisio Ramón Emilio Valdés Amaro (1918) es punto y aparte, por la excelencia, por la maestría, por el estilo muy bien logrado. Bebo Valdés, es una leyenda viva, es un triunfador, es la historia personificada del genio musical cubano, como no recordar que en 1952 hizo la histórica primera grabación de descarga de jazz cubano para New York, y que a partir de 1954 se constituyó en el principal propulsor del cu-bop que era el jazz afro-cubano es decir el Latin Jazz en puridad, como no recordar que por su orquesta pasó el "bárbaro del ritmo". Sin duda Bebo Valdés es una joya preciosa en el firmamento musical y muy especial en el afiligranado mundo de los pianistas.
Bebo Valdés desde el frío sueco bajó a darnos de su calor, sabor y magia musical. Repartió, compartió y generó éxitos, descubrió talentos, apadrinó a maestros ... recordemos como en 1994 el hijo de un gran amigo suyo --un maestro sin par del saxo y del clarinete Paquito D´Rivera-- le pide grabar temas en un cortísimo tiempo y a los tres o cuatro días grabaron "Bebo rides again" (con 76 años Bebo compuso 8 canciones y arregló 11 canciones en solamente 36 horas, apuntar bien esa proeza de genio), como no estarle agradecido eternamente con la grabación de "Pan con Timba" con sus deliciosos 6 minutos y 56 segundos, y el clásico bolero "20 años" (3.34") entre otras invalorables composiciones incluídas en ese álbum imperdible. Luego vinieron otras grabaciones más y cada una de ellas es un espectáculo, una gema un néctar musical.
"Lágrimas Negras" se vuelve a universalizar con todo éxito, glamour y por la puerta de oro, en las diestras manos de Bebo Valdés y de Israel López "Cachao", cuando en el 2000 se graba la película de Fernando Trueba "Calle 54" hoy ya un clásico del presente siglo. Aquel tema que concitó la admiración, la adhesión y el ansia de Diego "El Cigala" de grabar con el maestro Bebo Valdés. Y en breve, se realizó el anhelo de Diego "El Cigala" grabándose el álbum "Lágrimas Negras" a secas. Porque "Lágrimas Negras", es simplemente "Lágrimas Negras" y punto.
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