El viernes después de desayunar, frutas tropicales, fuimos a las oficinas de Aeropostal, en el Hotel Habana Libre, a reconfirmar nuestro regreso el lunes 16. La atención fue precisa y sencilla, que más. Por cierto que en uno de los murales de dicho Hotel se encuentran las gráficas de la Historia de cómo llego Cuba a la Revolución.
Visitamos Playas del Este, específicamente Tarara, un paseo muy verde, en ciertos momentos asemejaba a mi Río Chico. Almorzamos langosta en un típico restaurant de Habana Vieja conocido como "Fénix".
Nos trasladamos a la Sala Caturla, en la Amadeo Roldan, en donde estaba prevista la ejecución de Abe Rabade Trio, quien por cierto cumplió, catalogaría su música como un New Jazz. Abe Rabade en el piano, Paco Charlin en el contrabajo y Ramón Angel en la batería dejaron una grata impresión de su exquisita mezcla y su emotiva ejecución. "Babel de Sons" y "Simetrías" sintetizan el buen futuro de Abe Rabade Trio.
Concluyendo esta presentación me traslade al Café del Amadeo Roldan y sentado allí se me acercaron Lisa Kirkman y Lorenzo Sancassani, Directores del Festival de Jazz de República Dominicana, para informarme que estaban muy contentos con los trabajos periodísticos que había realizado sobre el Festival, el mismo se había celebrado en la muy querida Costa Ambar a comienzos del pasado mes de octubre pasado. ¡¡Vaya, que bueno!!, y eso que mi distintos reportajes han salido hasta ahora en el Diario 2001 de Caracas y en la página web: www.jazzcaribe.net, un artículo de fondo en el Listin Diario de República Dominicana -del cual he recibido numerosos halagos-, faltando en Latin Beat Magazine, Caribbean Aviation & Curacao News y la web de latinjazzclub.com, que igualmente se produjeron.
Aún cuando en la Sala Amadeo Roldan se le ofrecería un homenaje al gran Frank Emilio Flynn, la decisión estaba tomada con anterioridad, había que ver a Jane Bunett and Spirits of Habana, Temperamento y Steve Turre and Sanctified Shells. En la Casa Cultura, que es a cielo abierto, llovía copiosamente y desde luego todos estábamos preocupados. ¿Qué hacer?. Había que tener paciencia, ya aparecería San Isidro, pero mientras tanto apareció el señor Steve Turre y en la forma más humana, sencilla y sin palabras... con unos congueros cubanos, entre ellos Pedro Martínez, improviso con sus conchas santificadas durante el rato que llovía, buen ejemplo de calidad de músico y mejor persona la que evidencio Steve Turre. Dejando para un buen numero de asistentes al evento un recuerdo sin paralelo, como debe ser.
El aporte, ya bajo cielo abierto, de Jane Bunett y sus Espiritus Havaneros era el de esperarse. Me sorprende aún ese carácter tan latino de esta canadiense "roba corazones caribeños". Con el sutil pero agresivo toque de su flauta y acompañamiento de EH de piezas de sus CD, pero creando e innovando dejo constancia de su calidad y gratitud hacia El Caribe.
Temperamento esta creciendo y crecerá. Este sexteto esta haciendo de su originalidad una de sus virtudes, desde flamenco a chachachá, del rap al son, son variados los ritmos que fusionados en jazz ofrece.
Steve Turre volvió pero en el escenario, y si lo hizo antes, en cualquier lugar con quien fuera, supongan lo que es capaz de hacer arriba con trombón y las conchas santificadas, a las que hace tronar. Se lucio con "African Shuffle".
El sábado 14 desayunamos en los alrededores del Malecón, en El San Juan, y por allí compramos una escultura de un saxofonista y tabacos. Entrando más hacia la ciudad montamos en bici-taxis y almorzamos en "La Mamy", sector Miramar, un restaurant de los paladar, en donde degustamos tortuga y langosta, acompañado de un vino nacional que no tiene nada que envidiar a ninguno, San Cristóbal.
Alain Pérez (bajo) era una de las nuevas figuras que debíamos observar y es así como nos vamos a la Sala Caturla y este joven impresiono con su versatilidad, quizás su fuerza, en ciertos momentos recuerda a Tania Maria, pero lo importante es que esta haciendo lo suyo. Estuvo con su equipo integrado por Javier Maso (piano), Emilio Valdés (batería) e Israel Suárez (cajón). Tan importante es el trabajo que viene realizando Alain que se llevo el 1er. Lugar de los Premios SGAE Jazz Latino 2002. Por cierto su padre no cabía del orgullo. ¡¡Felicitaciones!!.
De allí tomamos un taxi a la Sala Teatro del Museo Nacional de Bellas Artes (Arte Cubano), íbamos a ver en vivo a una de nuestras preferidas Bellita y Jazz Tumbatá. Desde que la vi en un video que pasaron por F&A, en donde la antecedió el propio Chucho Valdés, en Alemania, me gusto su estilo y la de su grupo, ese día no eran los mismo acompañantes, pero hizo el trabajo con un incansable Miranda que se faja al mismo tiempo con las congas y el bajo. Fue sabroso oír su chachajazz y conocerla mejor, ellos gozaron con la historia del video y lo repetitivo que era para verla y oírla, en mi estudio. Otra nota interesante fue la invitación que le hizo Bellita a Jane Bunett, quien estaba entre los asistentes, junto al Embajador de Canadá, para que la acompañara y como resultado dio tremenda descarga.
Al siguiente día, domingo 15, regresamos a la Playas del Este y allí pasamos mediodía, almorzamos a la orilla playera brochetas de langosta y nos fuimos a preparar para lo que seria algo fuera de serie: Gonzalo Rubalcaba Trio, y reapareciendo ante sus compatriotas.
El acto de premiación de SGAE fue muy emotivo, estaban maestros como Dave Valentin, Bobby Sanabria, Jorge Pardo, Chucho Valdés, respaldando a los jóvenes compositores y como ya dijimos Alain Pérez se llevo el primer lugar con "En el Aire". En la primera edición triunfo Jorge Luis Triana con "Reflexiones" y en la segunda convocatoria Luis Vidal cargo con los honores con "Racatika".
Rubalcaba y quien lo sigue Ignacio Berroa (batería) y José Armando Gola (contrabajo) dieron cuenta de por que son excelentes. Supernova es un gran
trabajo, pero el Grammy es producto de la dedicación. Complació, con su imperturbable sencillez, Rubalcaba, a toda la audiencia. El Cadete Constitucional movió a más de uno, y los solos de Berroa y Gola dieron gratos frutos al concierto que mantuvo gran emotividad. El publico estremeció y tuvieron que nuevamente salir y continuar la fiesta Rubalcaba.
Más tarde en el Teatro Carlos Marx fue el Homenaje a Chucho Valdés, a cargo de la Orquesta Sinfónica de Cuba, dirigida por Leo Brouwer, quien ejecuto tres maravillosas obras del compositor y músico brasileño Egberto Gismonti. Esto fue apoteósico para un gran final, de quizás el magno evento mundial de la música, como dice Pablo Menéndez " El mejor Festival de Jazz es el de Cuba".
La asistencia fue masiva tanto por turistas y fanáticos extranjeros llegados a La Habana, ávidos de buen jazz, y lo propio fue por la gente del patio que no solo respaldo el festival, sino que nuevamente mostraron su gran cualidad de excelentes anfitriones.
Viva el "Jazz". Ahora hasta el 2004, saludos a todos los que de un modo u otro tuvieron que ver con La Habana Jazz Plaza, que genialmente acaba de concluir.
¡¡Amor y Jazz!!,
Luis Raúl Montell
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